Se ha dicho que las escorts son las geishas del siglo XXI y se acierta en gran medida al definirlas así. Hablamos de las escorts, guapas, atractivas y sensuales mujeres que también gozan de la educación, la simpatía, el don de gentes y el saber estar de que gozaban las famosas y tradicionales cortesanas japonesas.

Al igual que las geishas, las escorts son bellas mujeres de amena y fluida conversación, señoritas de compañía que destacan por su discreción y su elegancia y que brillan por irradiar alrededor suyo un mágico glamour impregnado de sensualidad y erotismo.

En una fiesta o en cualquier tipo de acto público, la escort es la estrella rutilante que, acompañando a un caballero, convierte a ese caballero en el hombre más envidiado del evento en cuestión. Y es que la mezcla de educación y sensualidad que se da en una escort es un cóctel muy valorado por los caballeros más exigentes y sibaritas. Esos caballeros conocen la valía de una escort y todo el universo de placeres al que se puede acceder de la mano de una de estas diosas del gozo y la sensualidad. Sabedores de su valía, estos hombres que han tenido la fortuna de disfrutar de los servicios de una escort conocen la diferencia básica entre ella y una prostituta de lujo. La segunda ofrece habitualmente un amplio y variado catálogo de servicios eróticos. La escort, además de eso, ofrece compañía.

Y es que, en el más amplio sentido del término, la escort es una acompañante. Por eso del mismo modo que se valora su belleza, su atractivo físico, la rotundidad de sus curvas o el encanto lúbrico y lujurioso de su mirar o sus labios, se valora, también, su nivel cultural, su dominio de varios idiomas y su saber estar.

Escorts y Geishas

Todo lo que el hombre haya podido idealizar históricamente en la mujer está sintetizado en la escort. La escort no es solo la amante ideal que, en la intimidad y en el lecho, va a llevar a un hombre hasta aquellas cimas del placer a las que siempre soñó llegar. La escort es también la cómplice perfecta, la maga que sabe leer los más íntimos y húmedos pensamientos de un hombre e intuir sus deseos, la mujer que sabe construir, bien en una habitación de hotel, en su propio domicilio, en una habitación de agencia o en un apartamento por horas, un universo de placeres únicos e intransferibles, una pequeña gloria hecha a la medida de cada cual.

De agencia o independiente, la escort es la amante que, proactiva, se fija un objetivo único y no descansa hasta conseguirlo. Ese objetivo es el de convertir en realidad las fantasías más íntimas de su cliente, aquéllas que él siempre creyó que nunca podrían cumplirse y que han sido las que, de un modo u otro, han activado desde su despertar a la sexualidad los mecanismos de la excitación de ese hombre cuyos deseos serán satisfechos por esa bella y sensual mujer que, convertida en sacerdotisa del placer, oficiará para él un ritual en el que él, convertido en una especie de dios único, recibirá todas las ofrendas de gozo sexual con las que siempre soñó.

En el paraíso que toda escort sabe crear para su cliente sólo impera un mandato: el del Placer con mayúsculas. En ese paraíso, nada sino la satisfacción de los deseos importa. Con el tiempo en suspenso, los cuerpos se revelan como almas que, entrelazadas, alcanzaran el éxtasis. Inmerso en el ambiente de sensualidad, dulzura, cariño, pasión, inteligencia y lujuria que una escort crea para su cliente, el hombre se acerca, más que nunca, a su dimensión mística. Y es ahí donde, satisfecho, encuentra la felicidad.

En España este concepto de compañía de lujo funciona bien sólo en las grandes ciudades y en especial zonas de gran actividad económica, ya que el servicio de considerado precio y en poblaciones pequeñas no conciben este gasto tan elevado para compañía femenina. Es por ello que la búsqueda de escorts en España se reduce a estas ciudades: Barcelona, Madrid, Bilbao, Valencia, Ibiza y Marbella, siendo Madrid y Barcelona donde hay una extensa oferta y en el resto de ciudades indicadas, tanto la oferta como la demanda es residual. Para presupuestos más reducidos está la prostitución convencional, la de toda la vida y accesible a cualquier economía. Esta se en cualquier lugar de España y  hay infinidad de en tablones de anuncios donde se anuncian estas chicas, siendo el más importante Nuevo Loquo. Todo es cuestión de gustos y de bolsillos, pero si hay quien busque una semejanza a una Geisha occidental y de nuestros días, tendrá que recurrir irremediablemente a una escort.